Comunitat valenciana. Valencia. Valencia. 22-04-2015. Jose Vicente Aguilar Salmeron, gerente de la empresa AGFRA. Fotografia de Irene Marsilla.

José Vicente Aguilar, gerente de Agfra. En 2014 Agfra duplicó su facturación, contrató más trabajadores y aumento las exportaciones de maquinaria y tecnología, además de impulsar su negocio en España.

Agfra es una de las empresas que mejor muestra como el crecimiento de la producción y la adjudicación de nuevos modelos a la factoría de Ford Almussafes ha permitido que el tejido industrial valenciano se dinamice en profundidad, alcanzando hitos que, sin la presencia de Ford en Valencia, difícilmente se hubieran producido. Dedicada al diseño y fabricación de utillajes para garantizar la fabricación y ensamblaje de las piezas que otras empresas suministran a Ford, Agfra cuenta en la actualidad con 45 empleados, de los cuales el veinticinco por ciento son ingenieros. La empresa trabaja a tres turnos de producción y suministra su maquinaria a empresas en Francia, Alemania, Reino Unido, India o China, a demás de en España. La clave de su crecimiento es la calidad de sus productos, la rapidez con la que diseñan y desarrollan maquinaria, así como la apuesta por el servicio y la calidad total en la producción.

¿Cuándo se funda la empresa?
Agfra nace en 1968 como un taller de mecanizados, dedicándose durante años a esta actividad para empresas como Renfe, Macosa y compañías de automoción que necesitaban aceros mecanizados en su producción. Tras la jubilación del primer dueño, tuve la oportunidad de seguir con el negocio, y posteriormente llegó a la compañía nuestro actual Presidente, Emilio Orta, que es un elemento fundamental del importante crecimiento vivido en los últimos años, de modo que podíamos ofrecer más y mejores desarrollos de maquinaria con lo último en tecnología.

¿Cuándo empiezan a trabajar con Ford?
Nosotros no trabajamos directamente para Ford, sino para su red de proveedores, a los que suministramos maquinaria para que hagan un trabajo más seguro, más rápido y de mayor calidad. Somos lo que en Ford se denomina Tier 2 o Tier 3 (escalones 2 y 3), ya que nosotros no enviamos piezas a la fábrica, sino que damos servicios a los que lo hacen. El despegue comercial lo iniciamos en este sector hace ocho años, trabajando con los proveedores de tubos de escapes, de piezas mecanizadas y, en los últimos años, también en paragolpes y componentes plásticos del vehículo. Son nuestras máquinas las que ayudan a convertir un tubo de acero en la forma final de un escape. En el caso de los plásticos somos especialistas en la tecnología para troquelar y soldar por ultrasonidos los sensores de parking en los paragolpes de los nuevos automóviles.

¿Cómo se realiza este trabajo?
Nosotros diseñamos las máquinas que realizan estos procesos o, si ya se están fabricando, analizamos las posibilidades de mejora y automatización. También diseñamos, fabricamos e implantamos maquinaria capaz de detectar defectos, gracias al control dimensional y de estanqueidad de cada pieza producida. Por último, una de las ramas que más crecimiento ha tenido en los últimos años son las máquinas de troquelado y soldaduras por ultrasonidos en plásticos.

¿Para qué otras empresas se trabajan además de para los proveedores de Ford en Valencia?
Trabajamos para otras plantas de empresas como Tenneco o Faurecia en el sector del automóvil, y también para otras como Gamesa en el sector de la generación de energía. En España nuestras maquinarias están en proveedores que sirven componentes a General Motors en Zaragoza, PSA en Vigo y Villaverde, Renault e Iveco en Valladolid, Nissan y Seat en Barcelona, VW en Navarra o Mercedes en Vitoria y, fuera de España estamos presentes en plantas de Francia, Portugal, Alemania, República Checa, Italia, Sudamérica, Argentina, India, China o Reino Unido.

¿Cuando se empezó a trabajar en la exportación de tecnología al exterior?
Hace unos diez años empezamos a dar los primeros pasos de la mano del Instituto de Comercio Exterior (ICEX), que nos asignó un tutor para exportación, potenciales clientes, etcétera. Ahora tenemos un crecimiento más consistente fuera de España que en nuestro país, y la tendencia es crecer más fuera de España, aunque desde la sede de Valencia, donde todavía tenemos la mayor parte de los proyectos y la facturación. No hemos pensado abrir instalaciones, de momento, fuera de Valencia. Ahora mismo todo el personal está aquí y cada vez que hay un proyecto nuevo el responsable se desplaza a las factorías que sean necesarias para diseñar e instalar nuestra maquinaria.

¿Cuál ha sido el volumen de trabajo y negocio en los últimos cinco años?
En 2014 duplicamos la cifra de ventas con respecto a 2013 y en los últimos 5 años hemos subido siempre por encima de dos dígitos. El año pasado duplicamos la facturación gracias a Almussafes, y en empleados hemos aumentado la plantilla cada año. Tenemos un gran potencial de crecimiento ya que esta es una industria donde siempre se pueden ahorrar costes con la automatización, así que seguiremos prestando servicios con rapidez, calidad y un coste competitivo.

¿Cuál es su principal ventaja respecto a otros competidores?
Es un conjunto de cualidades, pero cada vez ampliamos más los puntos importantes para nuestros clientes, como un servicio de 24 horas 7 días a la semana de asistencia técnica, que permite que nuestros clientes tengan reparaciones o asistencia inmediata, muy importante en compañías que trabajan con un suministros de piezas que se destinan a la producción en breve espacio de tiempo, sin stocks.

¿Cuáles son los planes de Agfra para el futuro más inmediato?
Seguir creciendo en nuestro mercado, y contamos para ello con la información que se transmiten los clientes sobre nuestro buen hacer y la calidad de los servicios que prestamos, éste es el futuro.

(Noticia publicada originalmente en Las Provincias, el 29 de abril de 2015)

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